domingo, 16 de octubre de 2011

Graziela

                                                                     
La habitación cambiaban lo colores reales. Los dientes fosforescentes. La piel llena de pequeñas pelusas estrellas. Los ojos saltones. Notó que sus manos se veían diferentes a las de Fer y a las de Marco y Tabi. La sangre no llegaba a los bordes de los dedos, circulaba por dentro.
Llevaban dando vueltas toda la noche, ya eran las 4. Primero en un bar tocando jazz, luego en un antro de rock. Pero nada malo podía pasar en una inocente noche.
Tabi tenía clases temprano al otro día. Luna no tenía una escusa. Ellos tenían algo importante que jalar. Luna no los conocía, eran amigos de Tabi.
Tabi era perfecta, al menos eso decía cada una de sus palabras.
Luna quería tener una amiga.
Fer era casado, baterista de jazz y quería una affair.
Marco, músico también buscaba pasarla bien.
Y ahí estaban bailando un poco, tomando mucho. No había real comunicación. Solo sonrisas forzadas.
Llegaron al lugar y estaba vacío, empezó a llenarse. Tabi decidió irse y dejo a Luna con sus amigos “ ellos te llevan después”
No, no estaba feliz.  Cada uno Humo, calor, cocaína, reggaeton. Pues para salir adelante solo hay que sonreír y fluir.
“ eres la más hermosa de este lugar!  Le dijo Marco a Luna. Luna sabía que era una trampa.
Fer decía: “ interesante descubrimiento”.
Luna era una cosa. Luna estaba perdida. Y a cada minuto la noche se ponía más oscura. “yo puedo” pero una vez mas Tabi había logrado su objetivo. Matar a Luna.
Luna no quería estar ahí. Nadie la quería, todos querían algo de ella, sexo… sería más fácil  entregarse al momento y no pensarlo mucho.
“tengo sueño” dijo Luna.
“jala una línea , solo te quitara el sueño, no pasa nada” dijo Fer.
“No lo quiero, lo hice una vez, me hace mal”
Más gente, ojos con penas infinitas, sonrisas desfiguradas.  Cerca de la barra estaba un travesti en su esplendor, se veía feliz.
Estaba en una esquina no podía respirar.
“ tu eres verde no deberías estar aquí”
Fer vino y beso a Luna. Luna se dejo llevar. Pero estaba vacío, no había nada en su interior.
De pronto una mano agarro a Luna y la llevo hacia afuera del lugar. 5 am. Llovía.
  Ella era Rubia y  delgada. “No te protegen esos machos, Eres una niña muy dulce” dijo la extraña.
“ No son mis amigos” dijo Luna
“Es mi cumpleaños” dijo ella.
“Cuantos Cumples?”
“35”
Soy Luna.
Yo Graziela.
Se abrazan.
Y Luna queda sola en la oscuridad.

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